El pan redondo

Juan Soldado venía de la guerra. Iba camino de un pequeño y bonito pueblo. Llevaba una mochila a sus espaldas con un pan redondo dentro.

En el camino de tierra seca y roja, le salió un pobre al encuentro y le pidió limosna.

Juan Soldado, que era muy bueno, sacó el pan redondo de la mochila y le entregó la mitad.

Al poco rato, en el mismo camino, encontró otro pobre que también le pidió limosna. Sacó el medio pan que le quedaba y se lo dio.

Y le dijo:

-¡Toma, ya soy más pobre que tú!

 

5-1